Belkis Rojas

El realismo de Belkis Rojas tiene siempre en la mira al más puro hiperrealismo. Para ello, la artista se basa en fotografías, muy fidedignas, de lo que va a pintar. En ese sentido, más que copiar la imagen elegida, va mimetizando el lienzo detalladamente por medio de un proceso de larga observación y ágil ejecución. La autora debe contemplar y fijar su atención en la gama de colores, luces, sombras, formas y composiciones de los objetos seleccionados. Por lo tanto, requiere de un constante entrenamiento visual, así como un ejercicio en el acto del ver para detectar cromatismos y figuras en sus retratos. Sin duda, sus pinturas superan el parecido con la realidad o la asombrosa semejanza con esta, pues no solo reproduce un referente, sino que le da vida en la tela.
Pareciera entonces que sus personajes son vivificados a través de sus dibujos, trazos y pinceladas. La imitación de lo real es un mero pretexto para dotar de expresión, emotividad y personalidad a los seres que recrea. Belkis es una pintora que constantemente intenta dominar la técnica al óleo sin dejar rastro alguno de pincel o de materia. Ella busca la representación perfecta de lo fotografiado, sin embargo, no pretende pintar fotos, más bien reflejarlas con un toque artístico. De tal modo, en sus obras podemos apreciar el fuerte protagonismo de la realidad acompañada de diversos recursos y elementos pictóricos, tales como su propia sensibilidad e imaginación.
En cuanto a llenar de vida sus piezas, nos referimos, precisamente, a que la mayoría de sus temas tratan sobre animales. De esa manera, águilas, gorilas, leones, tigres, caballos, cebras, elefantes, toros, jirafas y demás criaturas conforman su mundo animado. Para Belkis éstos son grandes maestros, ya que exigen o esperan poco de nosotros, asimismo, nos ofrecen y dan todo lo que son. Esa plenitud natural y, a la vez salvaje, queda plasmada en sus cuadros; en sus rostros zoomorfos, pero con posturas y miradas humanas, en sus sensuales cabellos y pelajes y también en sus ojos que nos hablan al mirarlos. Inclusive, se pueden oír sus voces humanizadas.
En general, los tonos oscuros predominan en su arte, destacando así, los contrastes y claroscuros. Los blancos también juegan un papel fundamental a la hora de combinarse con otras tonalidades o permanecer intactos. De cualquier forma, en las creaciones de Belkis palpamos sus sentimientos y pensamientos transformados en nobles animales. En consecuencia, detrás de la hermosura felina, la elegancia de un ave, el poder de un simio o la tranquilidad de un equino, descritos por sus pinceles, yace un mensaje de protección y cuidado animal, un llamado a la concientización por la especie. Es decir, una invitación para regresar y conectarnos con nuestra parte más animal.
Adriana Cantoral